JORNADA NBA / playoffs 2024 (oeste)

Minnesota destroza a los Nuggets en Denver y se pone 2-0

Towns y Edwards lideran una apabullante victoria (80-106) sin papá Gobert

Gran defensa visitante y desastroso partido de los locales Murray y Porter Jr.

hispanosnba.com |

Los Timberwolves se divirtieron a lo grande en Denver pasando por encima de los defensores del título. Apisonados los Nuggets, aplastados a partir de un segundo cuarto demoledor. Minnesota ganó 80-106 y se pone 2-0 tras ganar 2 partidos a domicilio, algo que parecía impensable cuando iba a empezar la serie.

Karl-Anthony Towns y Anthony Edwards capitanearon al unísono un enorme triunfo de los Wolves, que ya están 6-0 en los actuales playoffs, mostrándose implacables con los rivales a imagen y semejanza de cómo su entrenador jefe, Chris Finch, se muestra heroico en la banda con sus muletas tras su muy reciente operación de rodilla. El espíritu Finch es el espíritu Timberwolves ahora mismo. No hay obstáculos que frenen a este equipo.

Towns hizo 20 puntos en la primera mitad y terminó el partido con 27 puntos, 12 rebotes y 10 de 15 en campo y Edwards sumó 27 puntos, 7 asistencias y 11 de 17 en el tiro, y protagonizó la jugada viral de la noche al dejar arrodillado en la cancha a Reggie Jackson con su manejo de balón, un Reggie Jackson que más tarde se iría premanturamente del partido lesionado, corriendo hacia vestuarios a la pata coja, sin poder apoyar la pierna izquierda.

A Towns y Edwards les acompañaron como suplentes de lujo Naz Reid (14 puntos, 5 rebotes, 4 tapones y 4 triples) y Nickeil Alexander-Walker (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones y 4 triples).

No jugó Rudy Gobert por razones personales, que no fueron otras que su estrenada paternidad. Hasta este tipo de lujos se permiten estos Timberwolves. No juega Gobert, el equipo defiende a un nivel extraorinario dejando en 80 puntos a Denver y termina el juego poniendo 12 tapones sin estar en cancha su mejor protector del aro.

Es cierto, eso sí, que en el quinteto titular suplió a Gobert el alero Kyle Anderson, que es un jugadorazo enorme en defensa, en otro rango que Gobert pero un defensor de primer nivel. Acabó el partido con 6 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias.

El partido se rompió en el segundo cuarto, con un 15-33 letal para Denver, que se fue al descanso perdiendo 35-61 tras hacer un 6 de 24 en dicho cuarto fatídico.

Un dato lo decía todo: en el primer tiempo perdió más balones Nikola Jokic, 4, que todo el equipo de Minnesota, 3. Y lo único que creció en los Nuggets a lo largo del partido fue la frustración, llegando a estar 32 puntos abajo en el tercer cuarto.

Fue una pesadilla el partido para el disminuido (arrastra problemas físicos) Jamal Murray, que hizo un 3 de 18 en el tiro, y para el igualmente errático Michael Porter Jr. Con estos 2 jugadores haciendo un 7 de 30 en campo con 1 de 11 en triples a Nuggets se le cierran casi todas las puertas.

Y más aún se le cierran sin Jokic solo mete 16 puntos. Añadió el serbio, eso sí, 16 rebotes y 8 asistencias, pero con 5 de 13 en el tiro.

A todo eso hay que añadir que Kentavious Caldwell-Pope se quedó en la primera parte a 0 en todos los casilleros estadísticos, incluyendo el no intentar un solo tiro.

Aaron Gordon fue el máximo anotador local con 20 puntos, lo que no evitó su frustración, encarnada en una técnica cuando su equipo ya estaba fuera de sitio.

Denver se fue del partido con tantos balones perdidos como asistencias conectadas y con un 34,9% de acierto en el tiro.

El rostro de Tim Connelly en la grada lo decía todo. El de Nikola Jokic en la banda, también.