Warren Buffett: Créditos a Sports Illustrated

El March Madness es un torneo maravilloso que se disputa año a año y siempre nos tiene sorpresas preparadas. Esta competición universitaria en la que siempre hay sorpresas por su formato de muerte súbita usualmente nos deja temas de conversación tanto dentro como fuera de las canchas. En este caso, los involucrados son Warren Buffet, uno de sus empleados y el torneo.

Antes de empezar con la historia es importante que conozcas quien es Warren Buffet. Conocido como el “Oráculo de Omaha”, Warren Buffett es uno de los inversores con mayor éxito en el mundo. Esto podría pasar desapercibido para nuestro deporte, sino fuera porque es un aficionado al baloncesto y porque se ideo un juego para los empleados de la compañía que dirige.

Buffett quien funge como Director ejecutivo de Berkshire Hathaway tiene un juego con sus empleados desde el año 2016. El que quien acierte los 32 ganadores de la primera ronda del March Madness se lleva un premio de $1.000.000. Además tiene un premio de “consolación” de $100.000 para quien acierte más ganadores.

En esta competición anual se estima que compiten cerca de 70.000 jugadores de los 400.000 trabajadores que tiene la compañía.

Probabilidad de acertar el juego de Warren Buffet

A pesar de su carácter filantrópico, el juego sobre el March Madness tampoco es tan fácil como parece. Según estimaciones, las probabilidades de acertar los 32 ganadores son de 1 en 4.000 millones. Este dato es tan pequeño que es como si cada persona de América y Europa jugaran y solo hubiese un ganador.

De hecho este número es tan bajo que si lo llevamos a términos porcentuales sería de 0,00000000025%.

El primer ganador del Bracket

Este año se celebró la décima edición y aún no había ningún ganador del premio mayor. Por lo tanto, Warren Buffet decidió simplificar un poco las cosas bajando el número de aciertos a 30/32:

“Me estoy poniendo viejo. Quiero dar el millón de dólares antes de dejar mi cargo en la empresa”

Tras este ajuste a la competición, finalmente alguien se llevó el atractivo bote de $1.000.000. Se trata de un empleado que consiguió 31 de los 32 ganadores de la primera etapa de la competición. El hecho que ahora sea más fácil fue de gran ayuda porque se dice que este año hubo 11 empleados que consiguieron 30 ganadores.

Cabe destacar que estos empleados no ganaron el premio mayor, pero consiguieron un premio de consuelo de $100.000 cada uno.

A todas estas, parece extraño que de la nada tantas personas consiguieran estar tan cerca. La principal razón para que este fenómeno se diera es porque después de muchos años no hubo sorpresas en la etapa inicial. En su lugar ganaron todos los favoritos.

Hoy, estamos a solo un día que se dispute la Final Four del torneo, pero alguien más allá de Cooper Flagg seguro recordará la edición 2025 como una de las mejores de su vida.